| Todos llevamos dentro a nuestro maravilloso niño interior, el que te permite emocionarte, ser espontáneo, creativo, capaz de maravillarte con los acontecimientos –a veces, irrelevantes para los demás–, el que te permite confiar, amar, jugar y tantas cosas más…Sin embargo, cuando está herido, tu pequeño niño está triste y solo.
 |