En el marco del IV encuentro «Participación de la mujer en la ciencia», organizado por el Centro de Investigaciones en Óptica (CIO) y el Centro de Innovación Aplicada en Tecnologías Competitivas (CIATEC), y celebrado en León, Guanajuato, el 24 y 25 de mayo de 2007, Carmen Paniagua Chávez, investigadora del Departamento de Acuicultura de la División de Oceanología del CICESE, fue una de las siete investigadoras que recibieron un diploma por la obtención del segundo lugar en la sesión de póster, en la categoría «Biotecnología y ciencias agropecuarias».
Tras ardua contienda, el comité organizador deliberó a favor de Carmen Paniagua, G. Parroquín, J.A. Ramírez, M. Eugenio, J. T. Buchanan y C. Montes de Oca. En el caso de la investigadora del CICESE, la distinción otorgada fue por la presentación del cartel “Conservación de recursos génicos de la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss Nelson)”, que fue realizado en coautoría por Carmen Paniagua, Marisela Aguilar, estudiante del posgrado en Ecología Molecular y Biotecnología de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), y G. Ruiz, de la misma universidad.
De acuerdo con información proporcionada por Carmen Chávez, en Latinoamérica, la explotación de los recursos naturales animales podría ocasionar una dilución génica o extinción del recurso. Actualmente, los organismos acuáticos presentan una disminución significativa entre sus poblaciones nativas y las de importancia comercial. En México, en la parte norte de la península de Baja California, la sierra de San Pedro Mártir alberga una subespecie nativa de trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss Nelsoni), cuya población presenta una situación crítica.
Esto obliga, continúa la investigadora del CICESE, a implementar estrategias que ayuden a la conservación de estos organismos. Para ello, la criopreservación es una alternativa viable para la conservación del material genético por tiempo indefinido; su aplicación, en estas truchas, podría ayudar a los programas de repoblación y conservación de estos peces en su hábitat natural y mantener la variabilidad genética de la población por tiempo ilimitado.
Además, la optimización de esta técnica –la criogenia– podría ser de utilidad para otras especies de trucha que se encuentren en peligro de extinción. Muchas especies acuáticas se encuentran en riesgo, abunda Carmen, y ello exige la aplicación de medidas activas que permitan asegurar la existencia de sus recursos génicos para futuras generaciones. La criopreservación es una herramienta que podría ser incorporada en los programas de conservación de recursos génicos de especies acuáticas.
Como se recordará, en julio de 2005 se inauguró en CICESE el primer Banco de germoplasma de especies acuáticas de Baja California, con el fin de preservar especies acuáticas con características biológicas y comerciales únicas que beneficiarán programas de conservación al favorecer la recuperación y manejo de especies amenazadas o en peligro de extinción, como la trucha arco iris. Carmen Paniagua es la responsable de este banco de criopreservación.
@Norma Herrera