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Sección de Ciencia y Tecnología
Diez grandes fraudes de la ciencia
NOTA: Esta noticia se publicó en la gaceta número 74
 

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El Eoantheopus dawsoni u hombre de Piltdown fue encontrado en 1912, en un pozo de grava en Piltdown, en Sussex.

El fraude de Piltdown, expuesto como un engaño hace 50 años no fue el fraude científico más malvado de todos los tiempos ni el más tonto, pero sigue siendo del que todos han oído hablar.

El Eoantheopus dawsoni u hombre de Piltdown fue encontrado en 1912, en un pozo de grava en Piltdown, en Sussex, en el suroeste de Inglaterra, por Charles Dawson. Por 40 años, el hombre de Piltdown, con su calavera inmensa, humanoide y su mandíbula simiesca, permaneció en exhibición en lo que ahora es el Museo de Historia Natural de Londres como un ejemplo del notorio "eslabón perdido" entre la humanidad y sus ancestros primates.

Sin embargo, el 21 de noviembre de 1953 los científicos lo declararon una falsificación rudimentaria, la unión de un cráneo humano moderno con la quijada de un orangután, y decidieron que todo el paquete de fragmentos fósiles de Piltdown, que incluía a un absurdo murciélago prehistórico, había sido sembrado por alguien.

El grupo de bromistas potenciales plausibles en este misterio antropológico incluye a rincipiantes entusiastas, profesionales apasionados y chistosos desinteresados. Los teóricos hasta han señalado con el dedo a un sacerdote jesuita -Piere Teilhard de Chardin, quien póstumamente se convirtió en un gurú de la Nueva Era- y al engendrador de Sherlock Holmes mismo, sir Arthur Conan Doyle, quien en 1912 compuso su propio misterio aleontológico, El mundo perdido.

La sorprendente tribu tasaday

En 1971, Manuel Elizalde, un ministro del gobierno filipino, descubrió a una pequeña tribu, todavía en la edad de piedra, viviendo en el aislamiento extremo de la isla de Mindanao. Este pueblo, el tasaday, hablaba un extraño idioma, recogía comida silvestre, utilizaba herramientas de piedra, vivía en cuevas, se vestía con hojas y arreglaba los problemas con persuasión amistosa. Hacían el amor, no la guerra, y se convirtieron en iconos de inocencia, recordatorios de un Edén desaparecido.

También fueron noticia en la televisión, la portada del National Geographic, el tema de un bestseller y fueron visitados por Charles A. Lindbergh y Gina Lollobrigida. Los antropólogos intentaron obtener una visión más sustentada, pero el presidente Marcos estableció una reserva tasaday de 45 mil acres y la cerró a todos los visitantes.

En 1986, después de que Marcos fue depuesto, dos periodistas lograron entrar y descubrieron que los tasaday vivían en casas, comercializaban carne ahumada con los granjeros locales, usaban camisetas Levi's y hablaban en un dialecto local reconocible. Los tasaday explicaron que sólo se habían mudado a las cuevas, vestido hojas y actuado para las cámaras, bajo la presión de Elizalde, quien había huido del país junto con millones pertenecientes a una fundación establecida para proteger a los tasaday. Elizalde murió en 1997.

Los círculos de los sembradíos

Aparecieron de la noche a la mañana en los campos del sur de Inglaterra en los años setenta, y se difundieron por todo el mundo, y sobre acres de noticias impresas también.

Los observadores hablaban de bolas de luz y ruidos agudos sobre los campos de trigo, y los expertos recurrieron a sus teorías "científicas" favoritas. Un grupo favoreció a los vórtices tipo tornado en el aire, otro sugirió "plasma dirigido", mientras que un tercero argumentó que las líneas ley concentraban una corriente geomagnética vital a través de la Tierra.

Se invocó a extraterrestres inteligentes, junto con experimentos militares secretos y toxinas gaseosas del subsuelo. Algunas personas aseguraron que los círculos revelaban fórmulas científicas misteriosas o símbolos religiosos, otros afirmaron que tenían poderes sanadores.

Luego, en 1991, un par de bromistas de los círculos del trigo confesaron y mostraron a la prensa exactamente cómo habían perpetrado su truco. Sin embargo, algunos no quedaron convencidos y siguen invocando fuerzas extrañas.

El gran escándalo del IQ

Sir Cyril Burt, profesor de psicología del Colegio Universitario London, utilizó estudios de gemelos para probar que el IQ era, en general, heredado. Fue el estudio más grande de su clase, así que aun aquellos que rechazaban su explicación aceptaron las cifras. Él fue uno de los arquitectos del muy debatido examen "plus" que determinaba la educación secundaria de los niños.

Después de la muerte de Burt, en 1971, los investigadores quedaron sorprendidos al descubrir que parte de la investigación clave sobre el coeficiente era fraudulenta.

Las cifras dejadas por el profesor Burt simplemente no merecen nuestra atención científica actual, dijo uno de ellos.

Rostros sonrojados en Laboratorios Bell

Entre 1998 y 2001, a Jan Henrik Schon, un joven investigador de Laboratorios Bell, en Nueva Jersey, le publicaron cinco artículos en Nature y siete en Science, que abordaban aspectos avanzados de la electrónica. Los descubrimientos eran incomprensibles, pero el joven era visto por sus colegas como una estrella naciente.

En 2002, un comité descubrió que había inventado sus resultados en al menos 16 ocasiones, avergonzando públicamente a sus colegas, a su empleador y al personal editorial de ambas publicaciones que aceptaron sus resultados.

Schon, que entonces sólo tenía 32 años, dijo: "Tengo que admitir que cometí varios errores en mi trabajo científico, lo que lamento mucho".

El alienígena de Roswell

La fijación con los ovnis y los abductores alienígenas alcanzó nuevas alturas con la transmisión televisada de lo que se afirma es una filmación de la autopsia practicada a un alienígena que murió cuando su nave se estrelló en Roswell, Nuevo México, en 1947. En 1995, el Comité para la Investigación Científica de Afirmaciones de lo Paranormal de Estados Unidos disputó casi todo sobre la secuencia en blanco y negro: la edad de la película, el estatus militar del fotógrafo, las lesiones presentadas por el alienígena y la manera en la que los acercamientos a los órganos del extraterrestre estaban desenfocadas. "La filmación tiene todas las características de una falsificación obvia", dijo un investigador.

La firma de Dios

En 1726, Johann Beringer de Wurzburg publicó detalles de fósiles encontrados en las afueras de la ciudad bávara. Éstos incluían lagartijas con piel, pájaros con picos y ojos, arañas con su tela y ranas copulando.

Otras piedras mostraban las letras hebreas YHVH, por Jehová, o Dios. Él creía que eran productos naturales del "poder plástico" del mundo inorgánico y lo dijo en un libro.

¡Sorpresa! Habían sido sembradas fraudulentamente por colegas rencorosos. La leyenda dice que Beringer se empobreció tratando de comprar todas las copias de su libro y los descubrimientos se hicieron conocidos como lungensteine o "piedras mentirosas".

Algo por nada

Los automóviles que funcionan con agua y los motores de fusión que generan más energía de la que consumen son el producto principal de la fantasía de los inventores. Salen a la luz
todo el tiempo. Charles Redheffer ganó grandes sumas de dinero en Filadelfia con un motor de movimiento perpetuo, y luego lo llevó a Nueva York en 1813, donde cientos de personas pagaron un dólar por entrada para verlo. Ciertamente, parecía mantenerse girando a sí mismo. Finalmente, los escépticos removieron algunas tablas de madera y encontraron una banda que atravesaba una pared y llegaba a un ático, donde un anciano daba vueltas a un cigüeñal. Pero el sueño continúa. En 1984 en Estados Unidos, CBS News presentó la "máquina de energía" de Joe Newman, quien declaró: "Ponga una una su casa y nunca volverá a pagar una factura eléctrica". Los pueblos de todo el mundo siguen recibiendo su factura.

Primavera soviética

Lysenko fue un investigador agrícola que en 1929 afirmó haber inventado la "vernalización". Enfrió y mojó trigo de invierno y lo plantó junto al trigo de primavera, y reportó que había logrado una mejor cosecha.

También afirmó que las características adquiridas podían ser heredadas por la siguiente generación, como si los padres que levantan pesas pudieran estar seguros de tener hijos con grandes bíceps. Esta herejía evolutiva sigue conociéndose como "lysenkoísmo". A Joseph Stanlin le agradaban los campesinos prácticos que prometían éxitos y la burocracia estatal quería mejoras inmediatas en la agricultura soviética. ¿Por qué esperar por un plan de cinco años? Así que Lysenko llegó a dominar la biología soviética. Sus teorías eran absurdas, pero fue director del Instituto de Genética Agrícola hasta febrero de 1965, cuando un comité de expertos finalmente expuso una larga carrera de datos falsos y ciencia distorsionada.

El factor kriptón

En 1999, un equipo triunfal del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en California, bombardeó plomo con partículas de kriptón de alta energía y luego anunció que había descubierto el elemento superpesado 116 y también el elemento 118.

El secretario de Energía de Estados Unidos, Bill Richardson, lo llamó "un escubrimiento asombroso que abre la puerta para mayores conocimientos sobre la estructura del núcleo atómico".

Para 2002, ambos descubrimientos habían sido retirados y un físico, Victor Ninov, había sido despedido por falsificar datos que constituían la base de la afirmación.
(c) The Guardian. Traducción: Ma. Alejandra Medrano Pizarro.

Nota tomada de Milenio

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